De vuelta a la realidad: Por qué ese "por si acaso" puede ser la trampa perfecta para una ciberestafa
Se acabaron las vacaciones. El bronceado se va, la maleta ya está guardada y la lista de correos electrónicos no para de crecer. Pero hay algo más que traemos de vuelta a la rutina: un sutil sentimiento de “¿y si…?”. ¿Y si esa red Wi-Fi del aeropuerto no era segura? ¿Y si me pasé un poco con la velocidad en la autopista? ¿Y si esa compra en la tienda de souvenirs fue con una tarjeta que ya no me sonaba tan fiable?