A todos nos ha pasado: estás en un aeropuerto, en la estación de tren o en una cafetería, te queda apenas un 5% de batería y encuentras una estación de carga con puertos USB libres. Conectar el teléfono parece la solución perfecta y salvadora, pero ¿es realmente seguro enchufar tu dispositivo en cualquier puerto USB público? Detrás de este gesto tan cotidiano se esconde una amenaza física y digital conocida como JuiceJacking . ¿En qué consiste el Juice Jacking? Cuando conectas tu smartphone mediante un cable USB estándar a un puerto de carga, ese cable no solo transmite energía eléctrica, sino que también cuenta con pines internos diseñados para la transferencia de datos. A través de un puerto USB o un quiosco de carga manipulado —e incluso mediante cables con hardware malicioso oculto dejados "olvidados"—, un atacante podría: Infectar tu dispositivo con malware o spyware de forma silenciosa. Extraer información sensible, como fotos, contactos, crede...